miércoles, 8 de junio de 2016

El pozo de los olvidados-- Primera parte- III Zanzíbar un lugar pleno de vida



                                               III
  -Zanzíbar,  el descubrimiento de un lugar  pleno de  vida, exotismo, luz y color-


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Apoyado  en la barandilla del barco, Heins contempló extasiado la vista que ofrecía la ciudad de Zanzíbar City. La conocida como “Ciudad de piedra”,  que en aquel tiempo todavía  era un lugar cuyas raíces y mezcolanza  de razas  la convertían en un rincón exótico, en el que se fundían los olores del clavo junto a infinidad de aromas de especias y, en el cual  la vista se alegraba con los contrates multicolores que como una cascada inundaban su entorno.

 Todos esos contrastes de luz, colores y aromas, contemplados por  un joven  como Heins, cuya experiencia hasta ese momento, se había limitado a la adquirida en Bibliotecas y aulas de la Universidad, causaron en él una impresión de absorbente  contemplación, de la cual le sacó de forma inesperada una potente y estridente  voz, procedente de tierra adentro.

Desde  lo alto de un afilado  alminar  que se elevaba indiferente en una  de las
mezquitas de Zanzíbar,  la potente voz del almuédano llamaba a los fieles a  cumplir
con uno de los cinco pilares  del Islam, elevar la primera oración del día  a Alá, el único Dios para sus creyentes.
 Resultado de imagen de alminar de con almuédano llamando a la oracion
                                                                                                                                 
Allah es el Mas Grande, Allah es el Más Grande;
Allah es el Mas Grande, Allah es el Más Grande.
Atestiguo que Muhammad es el mensajero de Allah;
Atestiguo que Muhammad es el mensajero de Allah.
Venid a la oración! ¡Venid a la oración!
¡Venid a la salvación! ¡Venid a la salvación!
¡Allah es el Más Grande! ¡Allah es el Más Grande!
No hay más deidad que Allah.

Al  acabar la oración, los cuerpos  de los fieles  que se hallaban postrados  en tierra y que habían permanecido de rodillas mirando en dirección a La Meca, se pusieron en movimiento reanudando sus rutinas y quehaceres diarios; entre aquella muchedumbre alguien agitaba los brazos intentando llamar  la atención, Heins se fijó en aquella figura, al creer oírle pronunciar su nombre

¡Míster Heins! ¡Aquí, Mister Heins! ¡Aquí, Míster Heins!


En tierra, al borde del muelle, un joven que aparentaba casi la misma edad que Heins, vestido con una larga camisa blanca  a la usanza egipcia, agitaba con su mano derecha un Fez, sombrerito de color escarlata en forma de cubilete típico  y muy corriente en Egipto  Resultado de imagen de fez rojo en la mano de joven egipcio

-” ¡Karibu  mister Heins! ¡ Karibu !” -Repetía el muchacho en idioma swahili, y que significaba” bienvenido  mister Heins! “
     Una vez finalizó la maniobra de atraque el buque “Cormorán”, el joven  acompañado de dos  nativos negros – los cuales, Heins supo más tarde que eran esclavos-  subió rápidamente a bordo, haciendo caso omiso a las llamadas de atención de los marineros, y   presentándose solicito ante Heins, al tiempo que daba órdenes a sus acompañantes en sawali, la lengua oficial de la isla.

                                                                                                                                        
- ¡ Karibu a Zanzíbar, Mister Heins!  ¡Bienvenido a Zanzíbar, Mister Heins!  Mi nombre es Ahmed Salim, y me envía el profesor Darward. Permítame que le ayude con su equipaje  - el inglés en  la voz  cantarina de Ahmed tenía la tonalidad dulce del idioma árabe tal y  como Heins la había escuchado y aprendido  de sus profesores ismaelitas.

Salim era el ayudante y secretario del  profesor Retarc Darward, un chico alto, de piel aceitunada,  vivaces ojos negros y largos  cabellos rubios, cuyo rostro alargado y  nariz angular, le proporcionaban un  aire místico y soñador.Resultado de imagen de joven rubio, comic

- ¿Cómo me has reconocido, entre todo el pasaje? – pregunto Heins.

-El  profesor  Darward me encargó recibirle y  fue muy preciso al describirle, “joven de casi tu misma edad, alto, rubio, con aspecto de intelectual despistado”… Además  es usted el único pasajero cuya piel castigada por la insolación,  le delatan como recién llegado a estas latitudes  donde el astro rey tiene su morada. Por cierto que tendremos que proporcionarle un Salacot (sombrero muy ligero, hecho con tiras de caña y con la copa semiesférica  y rígida) que le proteja del rigore inclemencia de los rayos solares.
 
  Cuando los  esclavos que acompañaban al joven árabe  acabaron de disputarse el escaso equipaje de Heins, - Heins insistió en  llevarlo el mismo, pero el joven árabe se impuso con seguridad y lógica primitiva.

-No mister Heins, no haga eso, esa es labor para los  esclavos.Resultado de imagen de sirviente con fez rojo egipcio,

-¡Pero muchacho, la esclavitud fue abolida por Inglaterra  hace ya más de cien años! –Estalló Heins, con indignada incredulidad.
                                                                                                                                                           
-En efecto señor Heins, la esclavitud fue abolida por Inglaterra, pero esa abolición se refería y afectaba a los súbditos ingleses -Respondió el joven Salim, añadiendo-  Aquí se encuentra usted en Zanzibar, donde  hasta ahora que yo sepa no se ha quejado ningún esclavo de su condición como tal, pues son muy bien tratados.

Dicho esto y señalando el portalón de descenso le invitó cortésmente a que le siguiera.
Descendieron a tierra,  seguidos  de los portadores que cargaba con el  equipaje, y ante el duro semblante y  la furibunda mirada del cazador y su siniestro acompañante que habían observado la escena.

Al  descender por  la pasarela del buque, Heins  y míster Smith se despidieron cordialmente, éste proseguiría su viaje hasta Dar es Salaam, lugar en el que desembarcaría para a continuación trasladarse a sus posesiones en Tanzania. El  joven Heins no pudo evitar que su semblante reflejase una cierta tristeza, pues le había tomado afecto.  El colono en cambió le  mostró una amplia sonrisa, al tiempo que con el mismo entusiasmo mostrado al  encontrarse en cubierta unos días atrás,  le dijo en tono paternal y poético:
                                                                                                                                      
- No  se aflija mi joven amigo, el destino ha querido que nos encontrásemos en esta coyuntura de nuestras vidas, y a buen seguro que  de nuevo nos volveremos a encontrar en alguna de las encrucijadas que nos habrá de deparar el futuro; existe un dicho en este continente que dice  que en África todo el mundo se encuentra más de una vez.

Heins pisó  por primera vez  el continente africano, y Smith prosiguió  su camino hacía Las verdes colinas tanzanas.
                                                                                                                                  
Salim Ahmed condujo a Heins hasta  la Explanada del  antiguo  Gran Palacio del sultán,  frente a la bahía de Zanzíbar, donde un Buick  descapotable modelo Sport Phaeton del 33,  les esperaba para llevarles al Zanzíbar Hotel.

- Cortesía  del Sultán Khalifa bin Horub – Comentó Salim, al observar  la admiración  y sorpresa reflejada en el rostro de Heins, ante tan lujoso transporte 
                                                                       Resultado de imagen de buick descapotable en africa                                                                                                                                                                                                
Una vez fue instalado el  modesto equipaje  de Heins en el espacioso maletero del vehículo, él  y su anfitrión tomaron asiento en la parte trasera, mientras un conductor de aspecto hindú los transportaba hasta el Hotel. Los dos esclavos negros les siguieron a la carrera.

- ¿Hace mucho que trabaja para el profesor Darward? – Preguntó Heins, en un intento  de romper el hielo, e ir conociendo a su anfitrión.

El joven Salim  no se hizo de rogar y haciendo gala de sus dotes de buen comunicador
relató la historia de su vida durante el trayecto hasta el hotel. Contó a Heins  como su
madre, una joven esclava abisinia fue comprada por su padre -un potentado comerciante árabe, hijo y nieto  de antiguos mercaderes asentados en la isla, en la remota época en la que el reino de Omán la conquistó, iniciando el periodo de las grandes caravanas de esclavos que les enriqueció-.  La fascinante belleza de la joven abisinia, subyugó y hechizó al mercader,   Resultado de imagen de abisinia en haren el cual se enamoró  de ella y la convirtió en su cuarta esposa; fruto de aquella pasión nació Salim. Y su madre la bella abisinia consiguió, mediante las influencia de sus encantos, que su esposo y señor la convirtiese en la favorita del harén, lo cual revirtió en privilegios especiales para Salim.

- Por cierto Mister Heins, he observado su contrariedad al comprobar que todavía aquí conservamos esclavos, le ruego no se precipite en sacar conclusiones al respecto, con su mentalidad  europea, pues podrá comprobar que aquí todos están bien alimentados y bien tratados. Ya ve, así fue como mi padre Tip Salim Ahmed  -inducido por mi madre-, tomó la decisión de enviarme a mí, el hijo de una esclava, a estudiar a Alemania; oportunidad que aproveché cursando estudios de Historia de las Civilizaciones Antiguas y  Arqueología, así como  el de Lenguas Orientales;  en todos ellos destaqué lo suficiente como  para que el rectorado de la Universität unter den Linden, Resultado de imagen de Universität unter den Linden, de Berlin no  dudase en recomendarme al profesor Darward, cuando éste inició las excavaciones de la tumba de Allamistakeo.  En nuestra religión creemos firmemente en la predestinación, y que mejor ejemplo de ello que yo mismo -al tiempo que hacía este último comentario, Salim sonrió y guiñó un ojo a Heins
                                                                                                                        
Siendo Heins  un persona de férreas convicciones y al cual  no  gustaba dar su brazo a
  torcer, no quiso dar por zanjada la cuestión sin decir él la última palabra.

- El mundo está cambiando en todas partes, en Inglaterra antes de la Gran Guerra, era inverosímil que el hijo de un minero pudiese llegar a ocupar un escaño en el parlamento, en cambio ahora… Sí, el pasado es inamovible, pero el futuro es imprevisible… Y un esclavo siempre será un esclavo, por muy bien tratado y alimentado que esté.

-Es la rueda que mueve el mundo, y que a todos nos arrastra en su movimiento, gracias al  beneplácito de Alá, pues de su voluntad dependemos -Añadió Salim, apuntillando a continuación-. ¡La paz  y  la bendición de Dios sean con él y con el profeta Mahoma!Resultado de imagen de alá dios

Durante el trayecto, Heins intentó  cambiar de tema e interrogó  a su comunicativo acompañante acerca del carácter del profesor  Darward, así como en todo lo referente a las incógnitas e interrogantes que rodeaban a aquella exótica expedición;  pero en este sentido el joven  árabe tan sólo le respondió señalando las bellezas y curiosidades que encontraban al paso en aquel lugar paradisíaco que era Zanzíbar.
                                                                                                                                                                                                                                                                     
Así, le relató la historia de amor de  una princesa llamada  Sayyida Salma,Resultado de imagen de Sayyida Salma, hija  del imán de Muskat y sultán de Zanzíbar, y de una esclava circasiana, que en el siglo XIX,  y desafiando todas las reglas religiosas  y las costumbres establecidas, abandonó  su país por amor, renunciando a la  religión  del Islam, para convertirse al cristianismo y casarse con un joven comerciante alemán.


  El Zanzíbar Hotel se hallaba situado en la parte antigua de la ciudad, y  a medida que se iban adentrando en sus tortuosas calles, Salim  iba señalando a Heins los edificios  más relevantes  y simbólicos  -Aquí es donde se vendían los esclavos traídos del continente. Éste es el Palacio de de Tippu Tib, el famoso comerciante de esclavos con el que tuvieron contactos comerciales y diplomáticos  los exploradores  Stanley y Livingston.

Para cuando llegaron al Zanzíbar  Hotel,  Resultado de imagen de Zanzíbar  Hotel   Heins y Salim ya habían intimado lo suficiente como para comprender que entre ellos existía un vínculo invisible que les unía estrechamente. 

Al despedirse el joven árabe, le  recordó a Heins que tras la tercera plegaria de la tarde,  pasaría a recogerle a las cinco en punto, para conducirle a conocer al profesor;  y le rogó que estuviese presentable con sus mejores prendas,  pues a continuación habrían de asistir  ambos, al Palacio de las Maravillas en el cual habían sido invitados a una  recepción  ofrecida por el Sultán.

 Resultado de imagen de Zanzíbar  Hotel

                                                                                                                            

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